Desmintificando algunos mitos sobre la alimentación

Cuando se habla de los alimentos que se deben o no consumir, son muchas las respuestas que se pueden encontrar. Existen una serie de hábitos que se han llevado de generación tras generación alrededor de los alimentos. Con más frecuencia las personas se preocupan por saber qué tipo de alimentación es la más adecuada para ayudar a conservar un buen estado de salud, pero es importante romper ciertos mitos que pueden estar generando afecciones. Por ejemplo, muchos crecieron tomando sopa porque tanto la mamá como la abuela creían que ésta aportaba un mayor contenido nutricional; pero es claro que las últimas generaciones han logrado sobrevivir sin tomar la sopa. Hoy en día, la clave está en consumir de todos los grupos de alimentos de una forma equilibrada, variada y suficiente de acuerdo a la edad en que se encuentra cada individuo. Figurella, como especialista en el cuidado de la salud y en crear hábitos apropiados de alimentación para mantener un estilo de vida saludable, hace algunas aclaraciones acerca de lo que es verdad y no sobre lo que debemos consumir.

1)      Comer limón antes de la comida o a la mañana disminuye la grasa corporal y ayuda a adelgazar: Falso. Ni el limón ni ningún otro alimento tienen la propiedad de disminuir la grasa corporal, las personas adelgazan o engordan de acuerdo a la cantidad de calorí­as que ingieran y a las que gasten a lo largo del dí­a.

2)      “Los alimentos integrales no engordan” Falso.  Los alimentos integrales aportan prácticamente la misma cantidad de calorías que los refinados, la diferencia está en que los integrales aportan fibra que ayuda a reducir el colesterol, evita la constipación, etc.

3)      “Los alimentos dietéticos pueden ser consumidos en grandes cantidades ya que no engordan” Falso. También los alimentos dietéticos aportan calorías.

4)      “Si combino pastas con carne es perjudicial para la salud porque el organismo no puede digerir ambos alimentos a la vez” Falso. El organismo está preparado para digerir todos los tipos de alimentos en una misma comida.

5)      “El aceite de oliva no engorda” Falso. El aceite es 100% grasa, si lo consume en exceso puede ocasionar un aumento del peso corporal.

6)      “Hay que eliminar el consumo de carne de vaca porque posee mucho colesterol” Falso.  Aunque su colesterol sanguíneo sea elevado, no es necesario suprimir el consumo de este tipo de carne, sólo hay que racionarlo. Hay cortes delgados cuyo contenido en colesterol no es elevado. Por otro lado, la carne de vaca es el mejor aporte de hierro que existe.

7)      “Las tostadas tienen menos calorías que el pan” Falso. Al tostar el pan sólo se le extrae el agua, pero no modifica su aporte calórico.

8)      “El queso blanco tiene muy pocas calorías” Falso. El queso blanco entero tiene un aporte de grasas bastante elevado, los que tienen un aporte energético realmente bajo son aquellos que tienen “0% de grasa”

9)      “Las galletas de sal son más sanas que el pan”. Falso. No sólo aportan más cantidad de grasa (excepto algunas galletitas de sal que contienen sólo un 2% grasa) sino que además tienen aceite vegetal hidrogenado el cual es perjudicial para la salud. Hay en el mercado panes sin este tipo de grasa.

10)  “No se debe tomar agua con las comidas porque entorpece la digestión” Falso. No sólo no entorpece la digestión, sino que es necesario un adecuado aporte de agua a lo largo de todo el dí­a, inclusive en el momento de las comidas.

11)  “Si salteo comidas adelgazo más rápido” Falso. Al saltear comidas, ingerimos menos calorías, pero el organismo trata de compensar esa carencia desencadenando ansiedad. Es decir, se saltean comidas, pero después siempre se “picotea” fuera de hora. Resultado: no sólo no se baja de peso, sino que además, muchas veces se aumenta.

12)  “Si transpiro mucho quemo grasas y bajo de peso fácilmente” Falso. La única manera de quemar grasas es con una dieta baja en calorías y realizando actividad física. Al transpirar, sólo perdemos lí­quido momentáneamente, con lo cual, en la próxima ingesta de lí­quidos, el peso perdido vuelve a recuperarse.

13)  “Las pastas engordan” Falso. Sí observamos la pirámide alimentaria o el tren de la alimentación, veremos que el grupo de los cereales es el que más debemos consumir a lo largo del dí­a. Pastas se pueden comer todos los dí­as, lo que hay que hacer es acompañarlas con una salsa baja en calorías y grasas, consumirlas a la hora del almuerzo (nunca por la noche) y no combinarlas con otras harinas en el curso del dí­a.

14)  “Las personas adultas no deben consumir leche. Falso. La leche es necesaria en todas las etapas de la vida, y más aún, en la tercera edad, momento en que los requerimientos de calcio están aumentados. Mucha gente deja de tolerar la leche por la falta de consumo de la misma “intolerancia a la lactosa”. Si este es su caso, deberí­a elegir una leche deslactosada, pero nunca dejar de consumirla

15)  “El alcohol fija las grasas” Falso. Ningún alimento de por sí “fija” o elimina grasas del organismo. El alcohol aporta 7 kcal/g, casi el doble que los carbohidratos y las proteínas (ambas aportan 4 kcal/g) y un poco menos que las grasas que aportan 9 kcal/g. Todo alimento o bebida consumido en exceso (es decir, cuyas kcal no sean gastadas) serían acumulados en forma de grasa.

16)  “Las vitaminas y los minerales engordan” Falso. Ninguno de los dos aporta kcal, por lo tanto, no engordan ni adelgazan.

17)  “La sal engorda” Falso. La sal no aporta kcal, pero sí tiene la capacidad de generar retención de lí­quido, motivo por el cual la persona puede verse hinchada debido a la acumulación de lí­quidos.

18)  “Las sales marinas, de apio, de cebolla son buenas cuando hay problemas de presión” Falso. Estas sales tienen la misma cantidad de sodio que la sal de mesa. Si hay problemas de hipertensión se deberá recurrir a las sales bajas en sodio (light o diet) previamente consultando a su médico.

19)  “Ciertas combinaciones de alimentos pueden generar alteraciones en la digestión y la putrefacción de los alimentos en el estómago, lo cual genera el aumento de peso” Falso. No existen combinaciones buenas y otras malas, los alimentos nunca se pudren en el estómago ni en ningún otro sitio del aparato digestivo y de ninguna manera favorecen o no el aumento de peso corporal.

20)  “Las gaseosas técnicas engordan menos que las tipas cola o naranja” Falso. No hay prácticamente diferencia entre ellas, todas contienen azúcar y se deben evitar si queremos reducir nuestro peso.

21)  Las aguas minerales saborizadas pueden o no tener contenido de calorías, Falso. No todas las aguas minerales saborizadas están elaboradas con edulcorantes, muchas de ellas aportan casi la misma cantidad de calorí­as que las gaseosas comunes, lea atentamente los rótulos Ni más ni menos: ¡la clave es comer bien!

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